Autor Adalberto Amato
Médico Veterinario. Universidad de Buenos Aires. UBA
Especialista en Clínica de Caninos y Felinos. Colegio de Veterinarios de la Provincia de Bs. As. CVPBA Especialista en Odontología Veterinaria. Consejo Profesional de Médicos Veterinarios. CPMV
Introducción
En los tiempos actuales, el desarrollo integral de la Odontología Veterinaria constituye una disciplina que permite el diagnóstico y tratamiento de las patologías dentales y orales, aplicando las técnicas, materiales, instrumental y equipamiento especifico en el desarrollo de la Medicina Veterinaria integral.
Teniendo en cuenta que la enfermedad periodontal es la patología bucal más frecuente en caninos y felinos, es importante la prevención. Realizar sistemáticamente en la práctica clínica en todos los pacientes la revisación de la cavidad bucal. Esto nos permite determinar tanto lesiones locales propias de la cavidad bucal, como manifestaciones clínicas en la cavidad oral de patologías generales.
En la cavidad bucal se asientan diferentes enfermedades que pueden afectar tanto a los tejidos blandos, piezas dentales y tejido óseo.
Las piezas dentales se fijan en los alvéolos de los huesos maxilares y mandibulares a través de la estructura de sostén que constituyen los tejidos que rodean al diente, el periodonto (peri: alrededor y odonto: diente).
Enfoque clínico de la enfermedad periodontal
Se pueden evidenciar lesiones de tejido blando, encías, mucosas, epitelio lingual y glándulas salivales, como así también lesiones dentales. Puede presentar variaciones según raza, individuales o ambientales.
La enfermedad periodontal es una enfermedad inflamatoria e infecciosa causada por la acción bacteriana que afectan a los tejidos de sosten de la pieza dental (periodonto).
Es recomendable comenzar el control bucal desde edad temprana, en la etapa de cachorro, comunicando además los cuidados que deben tener en el hogar para preservar la salud bucal del animal.
La enfermedad periodontal tiene una alta prevalencia y es importante el diagnóstico y tratamiento temprano, ya que es progresiva y destructiva. Se presenta la disfunción prensil principalmente en los gatos, debido a la dolencia oral, dificultad en la toma de alimento y la masticación, da como consecuencia deficiencia nutricional por la falta de ingesta y desmejoramiento del estado general.
Es importante tener en cuenta la conformación anatómica y fisiológica de los tejidos de sostén del diente, origen embrionario, siendo su función principal la de asegurar el sostén, la fijación dental en relación a su inserción alveolar y amortiguación de las fuerzas de oclusión.
Semiología de la cavidad oral
Patogenia desde el enfoque clínico
Signos y síntomas
Halitosis.
Odontolitiasis.
Profundidad del saco gingival (sulcus).
Descenso apical del epitelio de unión.
Inflamación y recesión gingival.
Pérdida de tejido óseo.
Teniendo en cuenta la sintomatología, es importante realizar una revisión clínica completa de la cavidad oral a través de una semiología integral y completa de mucosas, encías y arcadas dentales. Sondaje periodontal.
Odontograma: Incorporar en la historia clínica el registro bucodental; utilizamos un sistema de nomenclatura dental para identificar cada pieza.
Nomenclatura dental
Se divide la abertura oral en cuatro cuadrantes de 10 en 10, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, (comenzando de la arcada superior derecha: 10, siguiendo en sentido horario, 20-30-40, y seguido del número del diente según su ubicación (1er incisivo, 2do, etc).
Estudios complementarios
Reveladores de placa bacteriana:
En base a eritrosina en observación directa
Con fluoresceína y observación mediante LUV
Rx: radiografías oclusales y periapicales. Rx maxilar y mandibular
Perfil hematológico
Señales de alerta
Signos a tener en cuenta en el hogar que pueden indicar el inicio de la enfermedad periodontal.
Es importante poner en conocimiento al propietario del paciente, que ante la aparición de algunos de estos signos, hacer la consulta con el profesional y permitir una terapia temprana de la enfermedad periodontal.
Halitosis
Cambio de coloración de los dientes
Dificultad para la prehensión y masticación
Sangrado de encías
El 80 a 85% de los perros y 60% de los gatos pueden padecer la enfermedad periodontal a mediana edad. Más temprano, de 2 a 3 años de edad se presenta en las razas caninas pequeñas (Maltés, Caniche mini, Yorkshire, Bichón frisé, Chihuahua).
Patogenia
Elementos que intervienen en la formación y comienzo de la periodontitis:
Saliva
Biofilm. Placa bacteriana
Agregación de microcolonias
Aumento de carga bacteriana
Gingivitis Placa. Sarro (Odontolitiasis) supragingival
En el espacio subgingival + anaerobios. Periodontitis
Desplazamiento apical del epitelio de unión
Más profundidad de la bolsa
Cálculo supra y subgingival
Recesión gingival y descenso del reborde alveolar.
Pérdida de fijación de más del 50%
Movilidad dental
Presentación clínica
Signos y síntomas
Placa bacteriana en la superficie dental. Se deposita el biofilm y se instala la placa bacteriana
Gingivitis (inflamación de la encía marginal)
Cambio de coloración de los dientes por la placa bacteriana
Halitosis
Comienza en la encía y se extiende al periodonto
Gingivitis avanzada produciendo edema, hiperemia y sangrado
Disfunción prensil. Dificultad para tomar y procesar el alimento
Odontolitiasis. Sarro supragingival y subgingival
Periodontitis
GUN (gingivitis ulcerativa necrotizante)
Periodonto
El periodonto está conformado por los tejidos que constituyen el sistema de sostén del diente:
Encía
Cemento
Hueso alveolar
Ligamento periodontal
Los procesos inflamatorios-infecciosos que se asientan en el periodonto desarrollan la PERIODONTITIS.
La periodoncia, como así también las demás disciplinas de la salud bucal (cirugía oral, ortodoncia, endodoncia, radiología oral) forman parte integral de la Odontología veterinaria.
La periodoncia se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las lesiones que afectan a las estructuras de sostén del diente que conforman el periodonto, así como el cuidado y prevención de las enfermedades periodontales.
En la clínica de Pequeños Animales, la periodontitis es la patología más frecuente de la cavidad bucal en caninos y felinos.
En general, dependiendo de la raza, edad y respuesta individual, el 80% de los perros y 60% de los gatos, pueden padecer periodontitis a lo largo de su vida. Es importante entonces priorizar la prevención a través del control clínico periódico y la profilaxis que realicen con frecuencia en el hogar.
Es muy importante desde el punto de vista clínico transmitir al propietario del animal los procedimientos de prevención a través del cuidado y profilaxis doméstica para mantener la higiene bucal de su animal en forma periódica, en el hogar, ya que una vez instalada y en progreso la periodontitis, la pérdida de tejido de sostén es irreversible, el tejido que se pierde no se regenera.
La enfermedad periodontal comienza con la formación de la placa bacteriana en una matriz de glucoproteínas y polisacáridos en la superficie dental.
Comienza con una inflamación limitada al tejido gingival (la encía marginal o encía libre) con la consecuente gingivitis aguda, no destructiva, siendo reversible si se trata a tiempo. Si progresa, se extiende a los demás tejidos de las estructuras de sostén dental, progresa hacia el espacio subgingival y se instala la periodontitis.
La gingivitis marginal inicialmente puede revertirse con tratamiento. Si no se trata y evoluciona en el tiempo se extiende al resto del periodonto.
La acción bacteriana desencadena el proceso inflamatorio. Como consecuencia de la acción bacteriana y enzimática se desencadena la respuesta inmune.
El sistema inmunológico interviene en la defensa ante la acción de los microorganismos y sus toxinas. El proceso puede llegar a la destrucción de los tejidos periodontales.
En el desarrollo de la periodontitis se puede producir bacteriemia, pudiendo generar afecciones en distintos órganos (tales como afecciones renales o cardíacas).
La placa bacteriana sirve de matriz para la deposición de minerales formando el cálculo o sarro dental (odontolitiasis).
En general, se observa inicialmente mayor formación de sarro en el maxilar superior que en la mandíbula de acuerdo a las características anatómicas y funcionales de saliva y estructuras dentales en relación principalmente al cuarto premolar superior en correlación al punto de desembocadura del conducto salival.
La fijación del diente propiamente dicha en el alvéolo está dada por el tejido conectivo entre el diente y el hueso alveolar, es el ligamento periodontal.
En sentido amplio, funcional y desde el enfoque clínico el periodonto se compone por:
Encía
Cemento radicular
Ligamento periodontal: conectivo fibroso. Sistema de sostén (fijación) del diente
Hueso alveolar
El periodonto entonces es un conjunto de tejidos que actúan como grupo anatómico y funcional que componen el sistema de soporte del diente.
La evolución de la enfermedad y la pérdida de soporte dependen de diferentes factores tales como raza, edad, respuesta inmune propia de cada individuo, características anatómicas, hábitos, presentación del alimento, maloclusión, masticación, y otros factores.
Comienza con la inflamación gingival por acumulación de la placa bacteriana. La gingivitis puede revertirse, o progresar la infección hacia los tejidos periodontales y desarrollarse la periodontitis.
Es importante la respuesta de los mecanismos de defensa a la acción bacteriana.
La respuesta inmune contra las bacterias resulta consecuente con la pérdida progresiva de los tejidos de soporte.
Odontogénesis
La embriología dental permite comprender el proceso de formación y desarrollo del diente desde la etapa embrionaria hasta la erupción completa del diente en la boca.
Origen embrionario: Los dientes se originan de dos capas germinativas embrionarias:
Ectodermo: Da origen al epitelio dental.
Mesodermo: Contribuye al desarrollo del tejido conectivo, vascular y nervioso asociado con los dientes.
Tipos de dientes
Los dientes se desarrollan en dos conjuntos principales:
Dientes deciduos (de leche): Se forman durante la vida fetal y aparecen en etapa temprana.
Dientes permanentes: comienzan a desarrollarse antes del nacimiento y remplazan a los dientes deciduos según la cronología dentaria entre los 4 y 6 meses de vida en caninos y felinos.
Hay factores genéticos (agenesia dental) y ambientales que regulan el desarrollo dental. El desarrollo radicular se extiende hasta los 15 meses con el cierre del ápice radicular.
La formación de los tejidos dentales comienza desde la cavidad oral primitiva.
Los dientes se originan de dos capas germinativas embrionarias:
Ectodermo: Da origen al epitelio dental.
Mesodermo: Desarrollo del tejido conectivo en relación a los dientes.
En el desarrollo embrionario, el tracto gastrointestinal está separado de la cavidad oral primitiva por la membrana bucofaríngea. Cuando esta membrana desaparece, se establece la conexión entre la cavidad oral y el tracto gastrointestinal.
A partir de un engrosamiento del epitelio oral del ectodermo se forma la lámina dental desde donde se origina una prominencia o brote que es la yema dental. Se invagina el epitelio en el mesénquima en forma de copa y forma la papila dental (dentina – pulpa). La parte ectodérmica forma el órgano del esmalte.
Se comienza a formar el maxilar.
Se forma una concavidad interna. El mesénquima crece hacia el interior de la concavidad (casquete o campana). La papila dentaria se eleva hacia el interior del casquete.
Esta etapa se denomina período de campana. El botón dental se invagina para formar una estructura que dará lugar a los diferentes tejidos del diente, como el esmalte, dentina, pulpa. La papila dental se origina del mesodermo. A partir del ectodermo epidérmico se forma el órgano del esmalte.
Las células epiteliales que revisten la copa y forman parte del órgano del esmalte, se transforman en ameloblastos que intervienen en la formación del esmalte. Generan la capa de esmalte con formación de la parte mineral en forma de hidroxiapatita.
Las células mesenquimales de la concavidad se transforman en odontoblastos que forman dentina.
El hueso crece englobando al órgano del esmalte esbozando la formación de los alvéolos. A medida que se forma más esmalte y dentina, se va formando la corona.
El borde del órgano del esmalte toma forma de anillo. De allí se forma un tubo que se va alargando (vaina radicular de Hertwig). Desde la vaina radicular de Hertwig se proyecta el desarrollo de la raíz. Se produce la formación de la corona.
La vaina de Hertwig se desplaza en sentido apical completando el desarrollo radicular.
Se forma la encía a medida que se desarrolla la corona durante la erupción.
Se forma el epitelio de unión.
Las células mesenquimáticas del folículo dentario generan los cementoblastos, conformando el cemento, y las fibras conectivas de la membrana o ligamento periodontal quedan incluidas con firmeza en el cemento.
A partir de los 70 días de vida se evidencian radiológicamente las coronas de los dientes permanentes.
Entre los 6 y 8 meses, en el perro se completa la emergencia de la dentición permanente. Continúa el desarrollo de la raíz y se completa con el cierre del ápice radicular a los 15 meses de edad.
Etapa de histodiferenciación
Ameloblastos: Los preameloblastos en la superficie interna del órgano del esmalte intervienen en la secreción de la matriz del esmalte, rica en cristales de hidroxiapatita que forma la estructura del esmalte dental. Los preameloblastos se diferencian en ameloblastos.
Odontoblastos: Las células del órgano del esmalte interactúan con las células mesenquimales de la papila dental, se diferencian en preodontoblastos que maduran a odontoblastos formadores de la dentina.
A los 70 días de vida en el perro se evidencian radiológicamente las coronas de los dientes permanentes con la raíz en desarrollo. El crecimiento radicular se completa con el cierre del ápice a los 15 meses.
Conformación anatómica y fisiológica del periodonto
El periodonto es el conjunto de tejidos que conforman el sistema de soporte o fijación del diente.
Anatómicamente el ligamento periodontal fija el diente al hueso alveolar.
Podemos decir que el ligamento periodontal es el medio de inserción propiamente dicho que constituye el medio de unión y fijación del diente al alvéolo.
Desde un concepto funcional-estructural el periodonto está conformado por:
Encía
Cemento radicular
Ligamento periodontal
Hueso alveolar
Es un conjunto o unidad funcional que conforma la estructura de sostén y protección del diente.
La encía cumple la función de protección de la pieza dental (encía adherida, epitelio de unión, cutícula) y el cemento, hueso alveolar y ligamento periodontal aseguran la fijación, sostén y amortiguación de fuerzas de tracción y oclusión.
En el desarrollo etiopatogénico de la enfermedad periodontal es importante comprender el periodonto desde el punto de vista funcional, su respuesta inmunológica, su estructura anatómica e histológica y su fisiología en la contención, fijación y protección de la pieza dental.
Ectodermo: Epitelio oral y esmalte.
Mesénquima: Ligamento periodontal, dentina, cemento, hueso alveolar.
Periodonto
La cavidad oral está tapizada por un epitelio escamoso estratificado.
Encía: Es el epitelio queratinizado que rodea al diente y al reborde alveolar. La encía (gingiva) es una mucosa fibrosa formada por tejido conectivo denso.
Rodea a la pieza dental dejando libre la corona clínica.
Aspecto normal: Color rosa pálido y/o pigmentado, muy resistente con bordes redondeados.
La encía puede dividirse en dos partes:
La encía libre o encía marginal: Rodea completamente al diente y se adapta a la anatomía de la superficie dental.
La encía adherida: Está unida al periostio alveolar desde la línea o margen mucogingival hasta la unión cemento-esmalte (amelocementaria).
De la encía libre se forma el surco gingival o sulcus, tapizado por el epitelio sulcular hacia apical.
En condiciones normales, el epitelio de unión se encuentra al mismo nivel que la línea de unión cemento-esmalte (cuello dental). Cuando se instala y progresa la periodontitis, el epitelio de unión se desplaza en sentido apical profundizando la bolsa periodontal.
El tejido gingival contiene fibras colágenas, vasos y células de defensa (linfocitos y neutrófilos). Es importante tener en cuenta y controlar la profundidad del surco utilizando una sonda periodontal para determinar el estado normal del periodonto.
La profundidad no debe exceder los 3 mm en el perro y no más de 1 mm en el gato. Mayor profundidad del saco gingival indica desplazamiento del epitelio de unión, profundización del surco y como consecuencia el progreso de la periodontitis. La encía adherida forma el punto de unión que denominamos cutícula. Es firme, íntimamente unida al periostio alveolar dando protección y defensa del periodonto.
Cemento
Durante el desarrollo radicular, a partir de las células mesenquimales se forman los cementoblastos que forman el cemento. Se va depositando cemento entre el hueso alveolar y el diente donde se unen firmemente las fibras de Sharpey.
El cemento radicular es un tejido conectivo mineralizado derivado de la capa celular ectomesenquimática del folículo dentario. Es un tejido óseo modificado, más denso que el hueso, avascular, sin conductos de Havers y carece de inervación. Recubre externamente a la raíz en su totalidad. Permite la inserción del ligamento periodontal a través de sus fibras conectivas (fibras de Sharpey).
Es radiopaco con densidad semejante al hueso. Mineralizado entre un 40 a un 50%.
Composición del cemento
Matriz externa: Orgánica (celular) e inorgánica (mineral).
Orgánica: Cementoblastos, cementocitos, cementoclastos.
Inorgánica: (cristales de hidroxiapatita).
La matriz orgánica contiene proteínas de la matriz del esmalte: amelogenina, enamelina, ameloblastina, tuftelina.
La amelogenina es una proteína de la matriz del esmalte que intervendría en la regeneración del tejido periodontal regulándola.
Tendría efecto sobre las células madres del periodonto, (transporte de Ca extracelular, formación de hidroxiapatita) favoreciendo la regeneración periodontal. La Amelogenina se emplea actualmente en tratamientos de regeneración periodontal. (EMDOGAIN. Straumann – Terapia regenerativa) Prof. Sculean, A. Periodoncia. Universidad de Berna, Suiza).
Características del cemento
Crece en aposición
Posee laminillas
Posee dureza menor al esmalte y semejante al hueso
Menor permeabilidad que la dentina
Muy poca remodelación en caninos y felinos
Blanquecino. Más oscuro que el esmalte y más claro que la dentina
Funciones
El cemento radicular permite la fijación alveolar del diente mediante la inserción de las fibras de Sharpey del ligamento periodontal, desde la raíz dental al alvéolo.
La superficie interna está en contacto con la dentina. La superficie externa se relaciona con el ligamento periodontal. El extremo coronal contacta con el esmalte (unión cemento-adamantina). El extremo apical con la pulpa (ápice radicular). Soporta las fuerzas de oclusión (funcionalmente) junto con el ligamento periodontal.
La matriz del cemento recibe nutrientes del ligamento periodontal. La sialoproteína ósea favorece la adhesión radicular. (Hernandez, F. Marichi, R. Alvarez, M Rev. Facultad de Odontología. UNAM. Vol. 15, N° 1 (2011).
Tipos de cemento
Se clasifica según las células y la fuente de fibras de colágeno. A diferencia del hueso, es avascular, sin conductos de Havers, carece de inervación y poca o ninguna remodelación.
Fibrilar
Acelular o primario
Está más mineralizado. No posee células. Posee fibras de Sharpey calcificadas.
Fibras colágenas intrínsecas.
Cemento celular o secundario
Es de formación rápida cuando el diente entra en oclusión. Posee células
(cementocitos) formando lagunas. CEMENTO
Cemento celular mixto estratificado
Fibras extrínsecas e intrínsecas (colágenas).
Contiene células, fibras colágenas.
Afibrilar
Cemento intermedio
Posee cementoblastos. Mineralizado sin fibras colágenas. Se ubica en la
zona cervical dental.
Cementogénesis
El origen embriológico del cemento es importante para comprender el desarrollo, estructura y función en el periodonto.
El cemento se forma del mesénquima que rodea el epitelio dental.
Es un tejido mineralizado, especializado que recubre la superficie radicular de los dientes. Es fundamental para la fijación del diente al hueso alveolar a través del ligamento periodontal.
Los cementoblastos intervienen en la formación del cemento.
La vaina radicular de Hertwig crece en sentido apical, como prolongación del órgano del esmalte, las células conectivas del mesénquima se diferencian en odontoblastos. Producen matriz orgánica. Se depositan cristales de hidroxiapatita desde la dentina.
Las células mesenquimáticas del saco dentario se diferencian en cementoblastos.
Se diferencian los odontoblastos y producen matriz orgánica. La vaina radicular se fragmenta dando los restos epiteliales de Malassez. Están presentes en el ligamento periodontal siendo importantes en las terapias regenerativas.
El cemento cubre la dentina en la porción radicular desde el cuello dental hasta el ápice.
Importancia clínica
El cemento dental juega un papel importante en la salud periodontal y la estabilidad de los dientes. Los trastornos del desarrollo pueden producir cementogénesis imperfecta, que afecta la formación y la función del cemento dental.
En el cemento se adhieren las fibras de la encía y del ligamento periodontal.
Componentes
Los cementoblastos producen tropocolágeno precursor de las fibras colágenas intrínsecas en la raíz.
Los cementocitos dentro del cemento mineralizado forman lagunas.
La matríz extracelular está calcificada: 50% siendo mayor proporción de hidroxiapatita.
Fibras intrínsecas: Cementoblastos.
Fibras extrínsecas: Ligamento periodontal.
La matríz se mineraliza en base a hidroxiapatita. Se forman laminillas correspondientes a nuevas capas de cemento.
Hueso alveolar
El hueso maxilar tiene el cuerpo y los procesos alveolares que alojan las raíces de los dientes, contribuye a la fijación del diente, recibe la inserción de las fibras colágenas y neutraliza fuerzas de oclusión. Tiene además función hematopoyética.
El hueso cortical alveolar en relación con el ligamento periodontal presenta una línea muy radiodensa y externamente una línea más oscura que es el ligamento periodontal.
Pueden ser alvéolos simples o compuestos según alojan piezas de una sola raíz, de dos o más raíces. El hueso alveolar sufre una remodelación permanente.
La superficie está tapizada por osteoblastos que forman hueso. Cuando se mineraliza se transforman en osteocitos. Los osteoclastos se ocupan de la resorción ósea.
La unión del diente y el hueso alveolar forman una articulación fibrosa o gonfosis que une las raíces de los dientes a los huesos de la mandíbula o al maxilar. Esta articulación dentoalveolar está formada por fibras del ligamento periodontal y poseen mínimo movimiento.
Composición
60% de sustancia inorgánica que le brinda firmeza y dureza. Los minerales mayormente son hidroxiapatita, carbonatos y otros.
20% de agua y 20% de sustancia orgánica.
Matríz orgánica
90% de colágeno tipo I. Le da elasticidad.
Células indiferenciadas derivadas del mesénquima ubicadas en las capas internas del periostio que se diferencian en osteoblastos.
Los preosteoblastos son células del tipo fibroblásticas que dan origen a los osteoblastos. Los osteocitos quedan en la matriz formando lagunas.
Los preosteoclastos se fusionan y dan origen a los osteoclastos.
Los osteoblastos intervienen en la formación de tejido óseo nuevo (remodelado óseo – regeneración ósea).
Los osteocitos (osteoblastos maduros) intervienen en la renovación del hueso y metabolismo del calcio.
Los osteoclastos tienen actividad en la reabsorción ósea.
Alvéolo: Las paredes anatómicamente tienen tabla vestibular, lingual o palatina y tabique. Pueden ser simples para los dientes unirradiculares o tener tabiques internos para los dientes de dos o más raíces.
A la altura del cuello anatómico del diente se forma la cresta alveolar.
El componente orgánico del hueso alveolar está formado mayormente por proteínas como la sialoproteína. Los osteoblastos producen una matriz orgánica de colágeno y sobre ella se depositan los minerales.
Hueso trabecular: Menos denso.
Hueso alveolar: Propiamente dicho.
Hueso compacto: Lámina dura.
Lámina compacta
Periodóntica: Se origina por aposición a partir del ligamento periodontal. Lámina dura o cribosa. Tejido óseo laminar. Atravesado por numerosas fibras de Sharpey y perforado por los conductos de Volkmann con vasos y nervios.
Perióstica: Tiene su origen desde el periostio y medular a partir de los osteoblastos. Tejido óseo laminar con fibras del periostio.
Tejido óseo medular
Trabéculas y espacios medulares con conductos de Havers.
El tejido óseo surge del tejido conectivo y un proceso de osificación intramembranosa.
Función del hueso alveolar
Contiene a la pieza dental. Fija el ligamento periodontal. Absorbe fuerzas fisiológicas de oclusión, tracción y masticación.
También absorbe fuerzas producto del tratamiento ortodóntico. Se estimulan los osteoclastos que actúan en la resorción, y los osteoblastos que actúan en la neoformación.
Ligamento periodontal
El ligamento periodontal es un tejido conectivo que actúa como medio de unión entre la raíz del diente y la pared alveolar formando las fibras de Sharpey. Soporta las fuerzas durante la masticación.
Origen del ligamento periodontal
Los restos epiteliales de Malassez derivados de la vaina epitelial de Hertwig (radicular), permanecen en el ligamento periodontal. Se forman las fibras que se insertan en el cemento radicular y en el periostio alveolar (fibras de Sharpey).
Tiene capacidad de reparación y remodelado.
Estructura del ligamento periodontal
Su componente principal son las fibras colágenas dispuestas en diferentes direcciones proporcionando resistencia y flexibilidad.
Fibras colágenas
Hay fibras que atraviesan la cresta alveolar en sentido mesiodistal. Se organizan cuando el diente opuesto se coloca en oclusión. Otras van desde la cresta alveolar al cemento radicular (unión cemento-esmalte). Neutraliza las fuerzas de tracción.
Horizontales: Desde el cemento al hueso alveolar en ángulo recto. Evitan fuerzas laterales y horizontales.
Oblicuas: Se disponen alrededor del ápice, Se oponen a las fuerzas de oclusión en sentido apical (verticales). Evitan fuerzas de intrusión dental.
Apicales: Desde el cemento alrededor del ápice hasta la base del alvéolo. Evitan fuerzas de extrusión en sentido oclusal.
Interradiculares: Desde el cemento al tabique interradicular, a la zona de las furcas en dientes multirradiculares en forma de abanico. Evita fuerzas de rotación y lateralización.
Las fibras periodontales no son elásticas. Sí son espiraladas lo que les permite extenderse. El ligamento periodontal penetra el cemento y se forma una fuerte mineralización. Las fibras del cemento se continúan con las fibras de Sharpey del ligamento periodontal. Es importante el poder de regeneración (restitución del ligamento periodontal). Estas fibras intervienen en la formación y remodelación, son nutritivas y sensitivas, se insertan en forma recta. Las células predominantes son fibroblastos, además de colágeno y elastina.
Es importante el poder de regeneración de las fibras colágenas periodontales (restitución del ligamento periodontal).
En conclusión, el ligamento periodontal conecta el diente al hueso alveolar.
Proporciona soporte, estabilidad y absorción de fuerzas durante la masticación.
Reinserción
Reparación del tejido periodontal sobre la superficie radicular (por avulsión traumática). Ritacco sostiene en base a los estudios histológicos de Érauskin la reparación del ligamento periodontal por regeneración en la reinserción dental.
Reimplante en caninos y felinos
Restitución en su alvéolo de la pieza dental original avulsionada aplicando un criterio conservador, favoreciendo la regeneración periodontal.
Injertos dentarios según Fauchard
“Estos dientes injertados son a veces tan sensibles a la acción de la lima, como aquellos que estuvieron siempre en su lugar natural”. Se confirma así la posibilidad de volver a colocar dientes en su alvéolo. (FAUCHARD: “Le Chirugiendentiste” Paris, 1746).
Factores que intervienen en la fijación:
Reinserción periodontal
Según Érauskin la inserción de las fibras periodontales se producen por dos procesos:
Por unión de los cabos desgarrados de la fibra, comprobado por Hammer en incisivos de ratas.
Por reabsorción superficial del cemento y neoformación con inserción de fibras. Solo si se conserva la vitalidad.
Vitalidad del diente
La eliminación traumática del diente desgarra las fibras colágenas del periodonto, capilares y fibras nerviosas. Una parte queda adherida al cemento y la otra al alvéolo.
Organización del coágulo
Para asegurarlo, es fundamental:
Evitar la infección. Eliminar el tejido periférico necrosado y asegurar una correcta desinfección.
Mantener la vitalidad del diente conservándolo enfriado en solución fisiológica.
Correcta inmovilización para asegurar la organización del coágulo mediante una férula de metacrilato cementada con ortofosfato u otras técnicas dentales.
Con la reinserción de la pieza dental avulsionada se logra la fijación en su alvéolo y la restitución de tejidos blandos vascularizados conservando su funcionalidad.
Bibliografia
– Fauchard, P: Le Chirugiendentiste. Paris 1746.
– Érauskin , J: Historia de la odontoplastia..Argentina 1945.
– Ritacco, A: Autoinjertos dentarios. Bs As 1970.
– Zentner, K y Gass, H. Asociación Europea de Odontología Veterinaria.
– Harvey, C: American Veterinary Dental Society.
– Canino superior con avulsión traumática
